Al hombre no lo definen las respuestas que da o que recibe sino las preguntas que hace (slc)

lunes, 27 de mayo de 2013

PRUEBAS DE PERIODO


- Tema de los mitos cosmogónicos y el documento "el mito y sus clases" (está en este blog)
- Comprensión de lectura.


- Páginas 28 a la 31 del libro de texto
- Comprensión de lectura.

10°
- Páginas 47 a la 50 del libro de texto
- Comprensión de lectura.

11°
- Páginas 30 a la 33 del libro de texto
- Comprensión de lectura.

martes, 7 de mayo de 2013

PARA 8° A Y 8° B

ESTE ES EL COMPROMISO: PARA 8°A  YA NO ES PARA COPIAR.  IMPRÍMALO Y REALICE EL TALLER DEL FINAL EN HOJAS PARA ENTREGAR LA PRÓXIMA CLASE.

PARA 8° B IMPRÍMALO CON TALLER (SIN REALIZAR) INCLUIDO Y LLÉVELO EL 10 DE MAYO, PRÓXIMO VIERNES.

DEBE IMPRIMIR EL DOCUMENTO PORQUE SE HARÁN VARIAS ACTIVIDADES CON ÉL LA PROXIMA CLASE


EL MITO Y SUS CLASES.

EL MITO:
La palabra mito, del griego mythos, a lude a los relatos cuyos protagonistas son seres sobrenaturales como monstruos y dioses o bien, extraordinarios, como los héroes. Estos narran acontecimientos maravillosos. y se distinguen las siguientes clases de mitos:

CLASES DE MITOS.
1. Teogónicos: en estos mitos se narra la historia y origen de los distintos dioses. Estos dioses no necesariamente surgieron primero que el hombre, por lo que muchos mitos hablan de los humanos transformándose en dioses. La concepción que se tiene de estos es bastante humanizada, son muy similares al hombre y pueden ser sus héroes o víctimas.

Los mitos teogónicos relatan el origen y la historia de los dioses. La cosmogonía hesiódica bebe de fuentes babilónicas, hititas y hurritas. Con su Teogonía pretende explicar el universo como un Todo, cuyo devenir escapa al poder del hombre, a quien no queda otra opción que someterse. Hesíodo sitúa el origen en el Caos; aunque no hay unanimidad sobre su significado hoy se lo interpreta como el espacio vacío, abismo primigenio que separa la Tierra de la bóveda celeste, o bien, el acto de la separación; la versión del Caos como desorden primordial fue un añadido estoico ajeno al espíritu de la obra. La acción de Eros, principio dinámico, al unir la Tierra y los Cielos (Gea y Urano) comienza el ciclo de las generaciones divinas. En esta obra late un espíritu monoteísta cuya finalidad es mostrar el poder de Zeus como rey de dioses y señor de la Naturaleza. Estos tres elementos teogónicos, la en las cosmologías de muchos pensadores presocráticos, que en general, poseen ciertos elementos comunes. Otro clásico ejemplo, Atenea, surgiendo armada de la cabeza de Zeus. A veces, en las sociedades de tipo arcaico, los dioses no son preexistentes al hombre. Por el contrario, los hombres pueden transformarse frecuentemente en cosas, en animales y en dioses. Los dioses no siempre son tratados con respeto: están muy cercanos a los hombres y pueden ser héroes o víctimas de aventuras parecidas a las de los hombres.

EJEMPLO: La creación de la Caja de Pandora:
Para vengarse de Prometeo, Zeus ordenó a Hefestos, la construcción de una mujer de arcilla, a la que dio vida y se la envió a Epimeteo, junto con una caja de regalo.

Pandora fue la primera mujer que existió, creada a imagen de las diosas, los demás dioses la dotaron con todas las cualidades, Afrodita le dio su belleza, Hermes le dio persuasión.

Pandora no fue capaz de superar la curiosidad, a pesar de las advertencias que Zeus le hiciera sobre lo que pasaría si abriese esa caja.

La Caja de Pandora contenía todos los males que harían sufrir al hombre, y junto con ellos, la esperanza aguardaba. Pandora abrió la caja y dejó escapar todos los males, pero capturó a la esperanza, que es el único consuelo que quedó para el hombre.

2. Escatológicos: por medio de estos relatos se busca explicar cómo será el fin del mundo. Se encuentran dos orientaciones, aquellos que hablan del fin del mundo a causa del agua y aquellos que consideran al fuego como su causante. Generalmente, estos mitos consideran que el anuncio del fin se da por medio de eclipses, terremotos, inundaciones o cualquier otra catástrofe natural. 

EJEMPLO: EL DILUVIO UNIVERSAL. 

El que está presente en todas las culturas, es el del Diluvio, como un castigo divino para terminar con la maldad de los hombres. Obviamente ajustado a la realidad ambiental de cada pueblo.
En América, la mitología guaraní habla del mito del diluvio como un hecho natural, que determinó la creación de una nueva tierra.

“Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero. Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá”. Génesis 6:11-17

3. Etiológicos: son aquellos que narran o explican cómo surgió una tribu, tanto su estructura social como la territorial, así como sus costumbres, su magia, etc. Es decir, intentan explicar cómo se creó alguna institución social, un ritual, costumbre o, incluso, algún objeto en particular.
EJEMPLO: Los hacedores y formadores
 
Estos son Bachué, Cuza, Chibchachum, Bochica, Nemcatacoa y sus seis hijos y la Triada del primer hijo espiritu de Chiminigagua, constituida por Chí, Chímini y Chiminigagua.

Los hacedores y formadores iniciaron un danza de muy larga duración (Sas quyhynuca), al son del tambor de Fo, en la que fuera la primera Cuca o santuario natural ceremonial. Y así fueron creando el espacio y el tiempo en la oscuridad de la nada.

Ellos decidieron hacer materia prima para el universo y crearon a Fiva (el aire), a Faova (la nube) y a Ie (el humo y el camino). Luego crearon los puntos cardinales y después el arriba y el abajo para darle volumen al universo. Luego en el vacío crearon el centro de la influencia y el poder al que denominaron Tomsa (ombligo).

Pero todavía nada tenía consistencia, y pasaron muchos bxogonoas hasta que al fin llegó

Sasbequia, el tiempo del principio del mundo.
 

4. Morales: en síntesis explica la existencia del bien y del mal. Aparecen en casi todas las culturas, sociedades, religiones, donde la lucha entre el bien y el mal ha sido y será un acontecimiento que estará presente en todos los mitos. Un ejemplo de ello en la lucha interminable entre los ángeles y demonios. Inventos y técnicas creadas por el hombre e indispensables en grupo social son tachadas como mitos en dichas culturas. Los ritos o fiestas para la humanidad, son en ocasiones lugares para comunicarse con deidades y asegurar su bienestar

EJEMPLO.
Adán y Eva tuvieron dos hijos. El más joven, Abel, era pastor, mientras que su hermano mayor, Caín, trabajaba en el campo. En cierta ocasión ambos le hicieron ofrendas a Dios. Caín le ofreció una parte de sus cosechas, el fruto de los campos, mientras que Abel decidió ofrecerle la mejor y más grande de sus ovejas. Dios quedó complacido con la ofrenda de Abel, mas no con la de Caín. Y como Caín no pudo encontrar ninguna razón para este favoritismo, se sintió muy enojado y amargado con Dios y con su hermano, Abel.

Dios vio la ira de Caín, y dijo:
-¿Por qué estás tan enojado? Si trabajas duramente, triunfarás. Si no lo haces, la culpa será tuya.
Pero Caín no se tranquilizó con estas palabras. La ira creció en su interior. Sin embargo, como no era prudente estar enfadado con Dios, dirigió su furia contra su hermano menor. Siguió a Abel cuando este se dirigía al campo, y allí lo atacó y asesinó.
-Caín, ¿dónde está tu hermano? -le dijo Dios.
-No lo sé -replicó Caín. No soy el guardián de mi hermano. Pero Dios, por supuesto, sabía lo que había sucedido.
-¿Por qué has cometido un acto tan horrendo? -le dijo Dios a Caín-. La sangre de tu hermano se escucha desde la tierra con voz que clama venganza. Yo te maldigo; nunca más labrarás la tierra. Ella ha absorbido la sangre de tu hermano como si hubiese abierto su boca para recibirla cuando lo mataste. Cuando vuelvas a labrar la tierra, no producirá nada. Andarás por la tierra errante y sin hogar.
Y Caín le dijo a Dios:
-No puedo soportar este castigo. Me estás arrojando de la tierra y me privas de tu presencia. Seré un proscrito, y cualquiera que me encuentre me matará. A lo que Dios le respondió:
-No. Si alguien te matara, será siete veces castigado.

Entonces Dios puso una señal en la frente de Caín, para advertir a todos los que lo encontrasen que no lo mataran. Y Caín se alejó de la presencia de Dios y se fue a vivir a una tierra llamada Nod, que significa "Errante", al oriente del Edén.

5. Mito fundacional: Es aquel que explica cómo se ha fundado una ciudad mediante la voluntad de entes religiosos o fantásticos.
Mito fundacional o mito fundador (aition αἴτιον, "causa" en griego),  es el mito etiológico que explica el origen de un rito o una polis; aunque también se aplica al de cualquier grupo, costumbre, creencia, filosofía, disciplina, idea o nación.

 El protagonista de la fundación es un tipo de héroe (epónimo -monumento de los héroes epónimos-, oikistés -fundador de una colonia-, héroe civilizador). Es muy habitual entre los mitos fundacionales de distintos pueblos y culturas la repetición de elementos comunes (arquetipos):

La identificación con un animal, rasgo que la antropología ha popularizado con la palabra "totem".
 
 El surgimiento de los elementos: del fuego, del aire, de la tierra (ctónico), del agua o, mejor aún, del espacio confuso e intermedio entre el agua y la tierra (el barro, la marisma, la ciénaga).

EJEMPLO:
Uno de los ejemplos más comunes de este tipo de mitos es el de Rómulo y Remo, que trata de explicar la fundación de Roma:

"Según la leyenda romana, los hermanos gemelos Rómulo y Remo fueron los fundadores de Roma. Silvia, hija del rey tuvo dos hijos gemelos a los que llamó Rómulo y Remo, pero por temor al rey Amulio, los colocó en una cesta sobre el río Tíber. La cesta navegó hasta que una loba los halló y los amamantó, y luego fueron recogidos y cuidados por el pastor Fáustulo y su esposa.

Cuando los gemelos crecieron, descubrieron su verdadero origen y el trágico destino de su familia. Decidieron regresar a Alba Longa, matar a Amulio y devolverle el trono a su abuelo Numitor. Como agradecimiento, éste les concedió territorios al noroeste del Lacio y en el 753 a.C. los gemelos fundaron una ciudad en una llanura del río Tíber, donde había embarrancó la cesta.

Rómulo y Remo mantuvieron varias discusiones hasta que una de esas discusiones impulsó a Rómulo a acabar con la vida de Remo."

TALLER (8°A LO DEBE ENTREGAR REALIZADO EL 14 DE MAYO, 8° B LLEVARLO IMPRESO JUNTO CON EL DOCUMENTO COMPLETO EL 10 DE MAYO)

Lea  con atención el documento para dar respuesta a las siguientes preguntas y consigne dichas respuestas en su cuaderno.

1. Defina el término de mito.
2. ¿Qué es un mito teogónico?
3. ¿Cuál es el origen de un mito teogónico?
4. ¿Qué enseñanza podemos sacar del mito de la caja de pandora?
5. ¿Qué es un mito escatológico?
6. ¿cuál es la idea central de la leyenda del diluvio?
7. Defina  el mito etiológico.
8. ¿Qué narración hace el mito de los formadores y hacedores?
9. ¿qué es un mito moral y cuales son características?
10. elabore un dibujo sobre el mito de: “Caín y Abel”.
11. ¿qué es un mito fundacional?
12. ¿Por qué es importante un mito fundacional?

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 5 de mayo de 2013

8° A Y 8° B

ESTE ES EL TEMA PARA TERMINAR DE COPIAR

MITOS COSMOGÓNICOS

Habitualmente el mito más importante en una cultura, el que llega a ser el modelo ejemplar de todos los demás mitos, es el mito cosmogónico o también mito cosmo-antropogónico y mitos de origen, que no es más que otra forma de diferenciar al origen como fundamento y como principio. Lo cosmogónico refiere a la creación del mundo e incluye a lo antropogónico que refiere a la creación del hombre (se trata de la creación por excelencia). Los mitos de origen refieren a las prolongaciones de los mitos cosmogónicos, y relatan cómo el mundo ha sido modificado, enriquecido, etc.; es decir, da cuenta de los fenómenos del cosmos, de los seres y objetos que viven y existen en él, de los fenómenos sociales, políticos y económicos que acontecen entre los hombres.
 Se conocen numerosas versiones de la creación o, como decían los egipcios, de la "primera vez del mundo", partiendo de la base de que ya "existía algo no creado".
 En algunos relatos, como el primer capítulo del Génesis bíblico, la creación del mundo procede de la nada (creatio ex nihilo). Los mitos egipcios, australianos, griegos y mayas, entre muchos otros, también hablan de la creación a partir de la nada. En la mayoría de estos mitos las deidades son todopoderosas. Al creador se le considera siempre divino, permaneciendo esa divinidad en el primer plano para convertirse en el centro de la vida religiosa, como en algunas tradiciones, especialmente en la judeocristiana, es un "Padre" abstracto no humano y eterno; también puede llegar a ser una divinidad distante o periférica, como en los mitos de los aborígenes griegos, mayas y australianos.
Otros mitos cosmogónicos describen la creación como una eclosión de los mundos inferiores. Entre los navajos y los hopis, por ejemplo, la creación es el resultado de un ascenso progresivo desde los mundos inferiores, y la eclosión desde estos últimos es el avance final hacia el mundo de la humanidad. Un mito polinesio sitúa las diversas capas de tal avance en una cáscara de coco. Formalmente semejantes a éstos son los mitos del mundo surgido de un huevo, conocidos en África, China, India, el Pacífico Sur, Grecia y Japón. En estos mitos, la creación se encuentra simbolizada por la ruptura sucesiva del huevo fecundo. El huevo es el elemento potencial de toda vida y a veces, como en el mito de los dogones, pueblo del oeste africano, es definido como la placenta del mundo.
 Otra clase de mito cosmogónico es el mito de los padres del mundo. En la historia babilónica de la creación, Enuma elish, los padres del mundo, Apsu y Tiamat, procrean hijos que posteriormente se opondrán y derrotarán a sus padres, surgiendo el mundo del cuerpo inmolado de Tiamat. En los egipcios, zuñis y polinesios, los padres engendran hijos pero permanecen unidos en un estrecho abrazo; los hijos viven en la oscuridad y, en su deseo de luz, empujan a sus padres, apartándolos y formando un espacio para que las divinidades creen un mundo humano.

 En los mitos difundidos entre los pueblos altaicosiberianos, en Rumania y en India, la creación se produce a través de la acción de un pescador de tierra, un animal (tortuga o ave) que se sumerge en las aguas primordiales para subir una pequeña porción de tierra de la que después esparcirá por el mundo.
 Un tema de varios mitos cosmogónicos es el sacrificio. En el mito babilónico, el cuerpo sacrificado de Tiamat es la tierra, y en el mito hindú que se narra en el Rig-veda, el mundo entero es el resultado de un sacrificio a los dioses.
 En resumen, a menudo, la tierra, se considera como originada de un océano primigenio donde reposan los gérmenes de todas las cosas y todos los seres antes de la creación. A veces, una raza de gigantes, como los titanes, desempeña una función determinante en esta creación; en este caso estos gigantes, que son semidioses, constituyen la primera población de la tierra. Por su parte, el hombre puede ser creado a partir de cualquier materia, guijarro o puñado de tierra, a partir de un animal, de una planta o de un árbol y los dioses le enseñan a vivir sobre la tierra.

viernes, 12 de abril de 2013

PARA 9°, 10° Y 11° (EL CONOCIMIENTO)


PARA 10° Y 11°
EL CONOCIMIENTO
1.1. El conocimiento como problema
En nuestra vida cotidiana, en el trabajo, los estudios o la constante interacción social, adquirimos y utilizamos una inmensa cantidad de conocimientos, tan variados como el universo mismo: sabemos de qué color es el perro de nuestro vecino y reconocemos el semblante de la persona que amamos, aprendemos cuántos electrones orbitan en un átomo de helio o la fecha en que fue fundada nuestra ciudad. El conocimiento se nos presenta como algo casi natural, que vamos alcanzando con mayor o menor esfuerzo a lo largo de nuestra vida, que normalmente aceptamos sin discusión, especialmente cuando lo adquirimos en la escuela o a través de medios escritos de comunicación. Pero en algunas ocasiones percibimos que las cosas no son tan simples, que hay afirmaciones discutibles o sencillamente falsas. Encontramos que, en una conversación cualquiera o en una polémica determinada, hay aseveraciones que tienen diverso valor, que son más o menos confiables que otras y que dicho valor depende -en buena medida- del modo en que se ha llegado hasta ellas. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando descubrimos que una persona relata hechos que no ha tenido ocasión de comprobar o cuando comprendemos que se han sacado inadvertidamente conclusiones erradas, ya sea por haberse confundido los términos de un problema o por basarse en datos incompletos, aproximados o directamente equivocados. Si reflexionamos sobre estos casos, encontraremos que es posible hacerse una pregunta, una pregunta tal que cambia por completo nuestra actitud ante los conocimientos que tenemos:
¿cómo sabemos esto o aquello?
-podemos inquirir-, ¿en qué nos basamos para afirmar o para aceptar la afirmación de otros?, ¿cómo sostener que algo es verdad, si no hemos podido comprobarlo directa y personalmente? Y más todavía, aun cuando nuestros sentidos parezcan indicarnos claramente una respuesta, ¿podremos estar seguros de lo que vemos, oímos y sentimos? Porque el Sol parece girar alrededor de nuestro planeta, y sabemos que eso no es cierto; la materia presenta un exterior inerte, y sin embargo está cargada de una tremenda energía, y así podríamos seguir, casi hasta el infinito.

Al llegar a este punto podemos entonces vislumbrar que existe un problema alrededor de lo que es el conocer, el saber algo acerca de los objetos que nos rodean o de nosotros mismos. Y este problema radica fundamentalmente en que los seres humanos utilizan, para desarrollar su vida y realizar sus actividades, un conjunto amplio de conocimiento pero, por otra parte, la verdad no se muestra directa y llanamente a nuestra percepción, debe ser buscada, encontrada por medio de un trabajo indagatorio sobre los mismos objetos que intentamos conocer. Surge entonces una primera distinción que es preciso resaltar, particularmente para los estudiantes: no debemos confundir una afirmación respecto a un hecho o aun objeto, con el proceso mediante el cual se ha obtenido el conocimiento cuyo resultado es dicha afirmación. En otras palabras, aquello que dice un profesor o que dice un libro o un periódico -digamos, por ejemplo, que la economía del país crece a un ritmo del 4 % anual -es una afirmación que, cierta o falsa, nosotros podemos recordar y utilizar; es, por tanto, un conocimiento, que recibimos si se quiere de un modo pasivo, y que incorporan y relacionamos con otros que poseemos de antemano. Pero resulta evidente que alguien, una o más personas son los responsables de esa afirmación; alguien, de algún modo, en algún momento, ha estudiado la economía a la que nos referimos y ha determinado por algún medio que su crecimiento anual es del 4 % y no del 3 % o del 5 %. ¿Cómo lo ha hecho?, ¿de qué recursos se ha valido para saberlo? Éste es el punto que nos interesa destacar. Cuando comenzamos a preocuparnos acerca del modo en que se ha adquirido un conocimiento, o cuando intentamos encontrar un conocimiento nuevo, se nos presentan cuestiones de variada índole, muchas de las cuales integran el campo de estudio de la metodología. Algunos de estos problemas, los más generales, serán apenas esbozados en las páginas siguientes, por cuanto son el tema de la epistemología y de la filosofía del conocimiento en general; otros, más específicos, son los que abordaremos a partir del capítulo 3 de este libro. 

 1.2. El conocimiento como proceso
El hombre parece haber estado siempre preocupado por entender y desentrañar el mundo que lo rodea, por penetrar en sus conexiones y en sus leyes, por atisbar hacia el futuro, descubriendo las relaciones y el posible sentido de las cosas que existen a su alrededor. No podemos aquí discutir por qué ocurre esto, ni resumir tampoco las varias teorizaciones que existen al respecto. Puede resultar útil, sin embargo, intentar una breve digresión. Desde que la especie humana empezó a crear cultura, es decir, a modificar y remodelar el ambiente que la rodeaba para sobrevivir y desarrollarse, fue necesario también que comprendiera la naturaleza y las mutaciones de los objetos que constituían su entorno. Tareas que a nuestros ojos resultan tan simples como edificar una vivienda precaria, domesticar animales o trabajar la tierra, sólo pudieron ser emprendidas a luz de infinitas y cuidadosas observaciones de todo tipo; el ciclo de los días; las noches, el de las estaciones del año, la reproducción de animales y vegetales, el estudio del clima y de las tierras y el conocimiento elemental de la geografía fueron, indudablemente, preocupaciones vitales para nuestros remotos antecesores, por cuanto de esta sabiduría dependía su misma supervivencia.

El conocer, entonces, surgió indisolublemente ligado a la práctica vital y al trabajo de los hombres, como un instrumento insustituible en su relación con un medio ambiente que procuraban poner a su servicio. Pero, según las más antiguas narraciones que poseemos, el pensamiento de esas lejanas épocas no se circunscribió exclusivamente al conocimiento instrumental, aplicable directamente al mejoramiento de las condiciones materiales. Junto con éste apareció simultáneamente la inquietud por comprender el sentido general del cosmos y dela vida. La toma de conciencia del hombre frente a su propia muerte originó una peculiar angustia frente al propio destino, ante a lo desconocido, lo que no se puede abarcar y entender. De allí surgieron los primeros intentos de elaborar explicaciones globales de toda la naturaleza y con ello el fundamento, primero de la magia, de las explicaciones religiosas más tarde, y de los sistemas filosóficos en un período posterior. Si nos detenemos a estudiar algunos de1os libros sagrados de la antigüedad, y hasta los mitos de los pueblos ágrafos o las obras de los primeros filósofos, veremos, en todos los casos, que en ellos aparecen sintéticamente, pero sin un orden riguroso, tanto razonamientos lúcidos y profundos como observaciones prácticas y empíricas, sentimientos y anhelos junto con intuiciones, a veces geniales y otras veces profundamente desacertadas. Todas estas construcciones del intelecto -donde se vuelcan la pasión y el sentimiento de quienes las construyeron- pueden verse como parte de un amplio proceso de adquisición de conocimientos que muestra lo dificultosa que resulta la aproximación a la verdad: en la historia del pensamiento nunca ha sucedido que alguien haya de pronto alcanzado la verdad pura y completa sin antes pasar por el error; muy por el contrario, el análisis de muchos casos nos daría la prueba de que siempre, de algún modo, se obtienen primero conocimientos falaces, ilusiones e impresiones engañosas, antes de poder ejercer sobre ellos la crítica que luego permite elaborar conocimientos más objetivos y satisfactorios. Lo anterior implica decir que el conocimiento llega a nosotros como un proceso, no como un acto único donde se pasa de una vez de la ignorancia a la verdad; y es un proceso no sólo desde el punto de vista histórico que hemos mencionado hasta aquí, sino también en lo que respecta a cada caso particular, a cada descubrimiento, teoría o hipótesis que se elabora. A partir de lo anterior será posible apreciar con más exactitud el propósito de nuestro libro: presentar una visión de conjunto del proceso mediante el cual se obtiene el conocimiento científico, es decir, de la investigación científica.

1.3. Diferentes tipos de conocimiento
Hemos hecho alusión, en líneas anteriores, a sistemas religiosos y filosóficos, al pensamiento mágico y a otras creaciones culturales del hombre que no se pueden desestimar  pese a sus posibles errores, puesto que deben ser comprendidas como parte de un proceso gradual de afirmación de un saber más riguroso y confiable. Pero no se trata sólo de distinguir entre los aciertos y los errores: existe también una diferencia entre el pensamiento racional y las emociones, las intuiciones y otros elementos no racionales del discurso. Si concebimos al hombre como un ser complejo, dotado de una capacidad de raciocinio pero también de una poderosa afectividad, veremos que éste tiene, por lo tanto, muchas maneras distintas de aproximarse a los objetos de su interés. Ante una cadena montañosa, por ejemplo, puede dejarse llevar por sus sentimientos y maravillarse frente la majestuosidad del paisaje, o bien puede tratar de estudiar su composición mineral y sus relaciones con las zonas vecinas puede embargarse de una emoción definida que le haga ver en lo que tiene ante sí la obra de Dios o a un destino especial para sí y el universo, o también puede detenerse a evaluar sus posibilidades de aprovechamiento material, contemplándola como un recurso para sus fines.

El producto de cualquiera de estas actitudes será, en todos los casos, algún tipo de conocimiento. Porque un buen poema puede decirnos tanto acerca del amor o de la soledad como un completo estudio psicológico, y una novela puede mostrarnos aspectos de una cultura, un pueblo o un momento histórico tan bien como el mejor estudio sociológico. No se trata de desvalorizar, naturalmente, el pensamiento científico, ni de poner a competir entre sí diversos modos de conocimiento. Precisamente lo que queremos destacar es lo contrario: que hay diversas aproximaciones igualmente legítimas hacia un mismo objeto, y que lo que dice el poema no es toda la verdad, pero es algo que no puede decir la psicología porque se trata de una percepción de naturaleza diferente, que se refiere a lo que podemos conocer por el sentimiento ola emoción, no por medio de la razón. Lo anterior tiene por objeto demostrar que el conocimiento científico es uno de los modos posibles del conocimiento quizás el más útil o el más desarrollado, pero no por eso el único, o el único capaz de proporcionarnos respuestas para nuestros interrogantes y es importante, a nuestro juicio, distinguir nítidamente entre estas diversas aproximaciones para procurar que ningún tipo de conocimiento pueda considerarse como el único legítimo y para evitar que un vano afán de totalidad haga de la ciencia una oscura mezcla de deseos y de afirmaciones racionales. Porque, cuando el campo del razonamiento es invadido por la pasión o la emoción, éste se debilita, lo mismo que le sucede a la intuición religiosa o estética cuando pretende asumir un valor de saber racional que no puede, por su misma definición, llegar a poseer. Por este motivo es que resulta necesario precisar con alguna claridad -aun cuando lo haremos someramente- las principales características de ese tipo de pensar e indagar que se designa como científico.
“El proceso de investigación”, Carlos A. Sabino
ACTIVIDAD: Para realizar en el cuaderno
1.       Extraiga diez (10) ideas principales del texto.
2.       Realice un cuadro sinóptico de todo el documento.
3.       Responda: ¿Qué diferencias pueden establecerse entre el conocimiento científico y otros tipos de conocimiento?

domingo, 10 de marzo de 2013

CONSULTA PARA 9°

PARA 9°

CONSURTAR:

A. ¿QUÉ ES LA PATRÍSTICA, SUS CARACTERÍSTICAS, Y SUS PRINCIPALES REPRESENTANTES (MÍNIMO 5),  POSTULADOS O PROPUESTAS DE CADA REPRESENTANTE.

B. ¿QUÉ ES LA ESCOLÁSTICA, SUS CARACTERÍSTICAS, Y SUS PRINCIPALES REPRESENTANTES (MÍNIMO 7), POSTULADOS O PROPUESTAS DE CADA REPRESENTANTE.

En hojas de block, puede ser manuscrito o a computador. Se evaluará la presentación del trabajo.
Fecha de entrega: marzo 19 a las 7: 00 am. SÓLO SE RECIBIRÁ EN HOJAS DE BLOCK.